lunes, 17 de septiembre de 2007

Ultimas tendencias: El arte desde 1945

EXPRESIONISMO ABSTRACTO AMERICANO

Décadas de 1940 y 1950. Trasvase cultural de Europa a América, durante los años de la II Guerra Mundial. Ambiente cultural y artístico derivado de la presencia de los grandes maestros surrealistas, y del influjo de la tendencia abstraccionista de Masson y Miró. Promoción del arte contemporáneo en USA, gracias al apoyo estatal, al mecenazgo privado y a la creación de museos específicos (los Guggenheim). Los movimientos filosóficos que influyen en este movimiento son el marxismo y el existencialismo. El expresionismo abstracto es el movimiento que lanza a la supremacía del mercado artístico a la Escuela de Nueva York, ante la decadencia de la Escuela de París.

Se trata de una pintura gestual, derivada de los teorías de Breton sobre el automatismo psíquico: la libre inspiración desligada de lo figurativo, en la que el artista actúa dejándose llevar pasivamente por sus impulsos y el lienzo, más que el resultado de una composición formal, es el encuentro entre el material y la mediación del artista. El cuadro adquiere vida propia, en torno a una poderosa imagen central, con carácter heráldico y vida propia. Los antecedentes de este tipo de pintura, pintura de acción o action painting, deben buscarse en el magisterio surrealista, en la práctica muralista americana de los años 30 y en la pintura sobre arena indígena.

Principales artistas: H. Hofmann, puente entre Europa y América, por haber trabajado en París a principios de la centuria y conocer a los grandes maestros. A. Gorky: entre el surrealismo jungiano y la dinámica continua americana (un cuadro es un proceso nunca acabado), es otro artista bisagra entre ambos continentes. Jackson Pollock: action painting en estado puro, el cuadro es un residuo de esa acción que usa técnicas no tradicionales, como el dripping. C. Still y B. Newmann: tendencia hacia la sublimación y el abstraccionismo espacial. W. De Kooning o la ambigüedad de lo indeterminado, entre lo abtracto y lo figurativo. R. Motherwell o el compromiso político-artístico (serie sobre la elegía de la república española). Mark Rothko o la sensibilidad metafísica, el misticismo del color. Mark Tobey, Franz Line y Sam Francis: influjo del misticismo oriental, de la caligrafía japonesa y el decorativismo cromático.

INFORMALISMO EUROPEO

Décadas de 1950 y 1960. Intentos de superación de la crisis cultural y artística de la guerra (emigración a USA), con múltiples tendencias que, por un lado, asumen la herencia artística de la vanguardia histórica, como forma clásica y asentada, y, por otro, reciben nueva savia a través del conocimiento directo y exposición de las obras de los artistas americanos. Hay un fuerte predominio de las tesis existencialistas de Sartre. Diversas corrientes y denominaciones: abstracción lírica, tachismo, pintura sígnica, pintura gestual, informalismo matérico. Dos centros fundamentales: el área mediterránea (París, Italia, España) y el grupo nórdico COBRA (Copenhague, Bruselas, Amsterdam).

Principales artistas: Wols y Fautrier, pioneros en Europa de la abstracción gestual, con énfasis, respectivamente, en la experiencia trágica postsurrealista y e la expresividad de la materia pictórica. G. Mathieu o el carácter festivo del lienzo, cercano a la action painting de Pollock. H. Hartung o el automatiosmo caligráfico, de inpiración oriental.. N. De Stäel o el decorativismo ambiguo entre abstracción-figuración, como resultado de la visión historicista de las vanguardias. J. Dubuffet o el “art brut”, inspirado en lo torpe, lo grotesco, lo trivial e incontaminado. Fontana o las implicaciones supramateriales del espacio. El culto a la materia como vía de superación de la polémica abstracción-figuración: Burri y Tapies.

LAS OPCIONES DE LA GEOMETRÍA: DÉCADAS 1950-1970.

La vuelta a la geometría abstracta como vía de superación del expresionismo abstracto y el arte informal, llegados a un punto muerto una vez que se lleva al punto límite la investigación sobre los principios de la libre inspiración, sin conexión con hechos culturales, formales, técnicos o sociales. El magisterio del abstraccionismo formalista de las vanguardias reaparece con los más diversos planteamientos: geometría como promesa de un futuro progresista, como fuente simbólica o contemplativa, como repercusión estética del acercamiento a la tecnología y la ciencia. Estas corrientes normativas se proclaman herederas de la época de la Bauhaus, siendo importante el magisterio de artistas en ella formados, como Joseph Albers y Max Bill. Diversas corrientes:

- La abstracción geométrica y pospictórica americana. Replanteamiento de la abstracción geométrica de las vanguardias: del arte abstracto al arte concreto, que subraya el carácter objetual de la obra de arte y evidencia el carácter plano, específico, del lenguaje pictórico: los Campos de Color (The Colour Fields). Su origen se debe al trasvase americano de Albers, que desarrolla en USA su larga serie Homenaje al Cuadrado. Entre los máximos representantes de esta tendencia se encuentran: Morris Louis, que representa el paso del expresionismo abstracto a la abstracción pospictórica, al supeditar la expresión “sublime” de Newmann, Rothko o Reinhardt a una pragmática formal que entiende el color en criterios de pura visibilidad y de rentabilidad perceptiva. E. Kelly, y su discurso monumentalista del color, K. Nolland o el descarte de la emocionalidad metafísica, y F. Stella, con su reduccionismo formalista, desarrollan la modalidad del Shaped canvas, que identifica el formato del cuadro y la figura con la forma de sus bordes: objetos pictóricos que comienzan a plantear la deslegitimación de la separación tradicional entre escultura y pintura.

- El arte normativo europeo: op art y arte cinético. Magisterio de Max Bill, que pretende crear una segunda Bauhaus en Ulm. Fusión de arte, ciencia y tecnología, a través de formulaciones matemáticas de las relaciones formales y cromáticas, de la geometría ortodoxa y de las implicaciones psíquicas del cuadro en el espectador. Ello implica la participación activa del espectador, en obras no concebidas para la mente científica, sino para la percepción directa y el goce: acercamiento de la experimentación formal de vanguardia al gran público. Tres formas de actuación:

- Creación de tensión dinámica por la propia composición intrínseca, formas ópticamente inestables: Op art de Vasarely, Riley.

- Ciertas dosis de intervención por parte del espectador en movimiento: Agam, Cruz-Díez.

- Verdaderas máquinas o estructuras móviles (arte cinético), con dos variantes: el movimiento espacial de Calder o Tinguely (éste, con ciertas dosis neodadadaístas en sus máquinas autodestructivas) y el movimiento lumínico asociado al movimiento espacial de Schöffer.

ENSAMBLAJES Y NEODADÁ

El neodadaísmo supone el abandono definitivo, durante la década de 1950, de la estética de lo sublime de expresionistas abstractos como Rothko y Newmann y el revisionismo de los aspectos más conflictivos de la vanguardia histórica, pero con una visión sosegada y centrada en el objeto. Reinterpreta el nihilismo dadaísta en sentido esteticista, como apertura de los límites tradicionales de la estética. El objeto artístico, como potencia expresiva, toma nuevos valores al desprenderse del contexto y significados histórico-artísticos habituales. En última instancia, se propone una identificación entre arte y vida: Duchamp se pregunta: ¿pueden hacerse obras que no sean de arte?

- En Estados Unidos el neodadá es una fuerte recación ante el agotamiento del expresionismo abstracto, repetitivo y normativo ya a pesar de suponerse que se trata de una visión subjetiva del mundo. Destacan dos autores: Jasper Johns, que con sus banderas y mapas coloreados y dianas lleva el ready made duchampiano al terreno de lo pictórico con temas y objetos banales.Y Robert Rauschenberg, con sus assemblages o combine paintings, que subrayan la naturaleza objetual de la obra artística al fundir pintura, objetos y esculturas integrados en el espacio real del espectador. El neodadá es un puente hacia el pop art, una vez limado su carácter áspero y crítico.

- En Europa, las posibilidades del ready made son explotadas por el grupo, de la década de 1960, del Nouveau Realisme francés o Nuevo Realismo. No se reproducen, sino que se manipulan los objetos de la realidad para cerrar un nuevo vocabulario expresivo. Los principales artistas de tradición neodadaísta en Eurpoa son: Y. Klein, que pasa de lo objetual a la estética de lo ilimitado en sus cuadros y actos monócromos (azul Klein), Arman o el lenguaje de la acumulación de objetos, con referencias a Schwitters, Christo o la inquietud de lo empaquetado, César o los automóviles comprimidos que hablan de la valoración del proceso, Tinguely y sus máquinas autodestructivas, Spoerri, con sus cambios de punto de vista, que replantean el funcionamiento del museo.

ARTE POP

Las formulaciones críticas de la generación neodadá de la década de 1950, una vez neutralizadas, amansadas o consumidas por la cultura oficial, desembocan en el pop art de la década siguiente. Las primeras manifestaciones pop surgieron de Londres, del Independent Group en torno a E. Paolozzi y R. Hamilton, como inetno de superación de la inmovilidad artística británica. Sus principal característica fue la unión de la alta y la baja cultura, el arte de los museos y los subproductos de la cultura urbana y la sociedad consumista. Corriente que da gran importancia a la cultura de masas y a la importancia de la publicidad, reconociendo el valor de la imagen popular y de los nuevos iconos industriales.Se trata de un arte comercial, con imágenes del gran público, pero con una fuerte contradicción entre su proyección popular y el sentido elitista de una producción dirigida al museo. La pretensión de relacionar íntimamente el arte, la sociedad y la vida posibilitó el paso natural, en U.S.A., de la aspereza del neodadaísmo a nuevas imágenes que subrayaban la banalidad de la sociedad contemporánea en las primeras manifestaciones Pop: Rauschenberg, Jasper Johns, Kienholz.

La generación madura del pop norteamericano, más conservadora, y representativa del american dream, está integrada, entre otros, por: Lichtenstein, o la sublimación monumental de la imagen del comic; A. Warhol o el reflejo puntual de la sociedad conusmista y el star system americanos, con sus contradicciones; C. Oldenburg o la monumentalidad de las costumbres populares. En Inglaterra debe destacarse a Hamilton, Blake, Hocney.

LA TRADICIÓN REALISTA EN LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XX

Como en el arte de las vanguardias históricas de la primera mitad de la centuria, tras el episodio dramático de una conflagración mundial se producen movimientos de vuelta a la figuración tradicional, en sentido conservadurista, unas veces, o por consisderarse el figurativismo como el medio idóneo para representar mensajes expresivos emanados de la angustia de la guerra. La figuración no ha encontrado un eco oficial de apoyo, en la segunda mitad de siglo, como otras corrientes más complejas técnica o conceptualmente, toda vez que la cultura contemporánea ha apostado de forma cada vez más evidnete por estéticas “propias” del mundo contemporáneo, herederas del furor experimentalista o proivocador de las vanguardias. Sin embargo, los movimientos realistas han encontrado suficiente espacio para su desarrollo en la sociedad actual. Algunos de estos realismos serían los siguientes:

- El expresionismo de posguerra, como vehículo de expresión de la angustia existencialista: F. Bacon, A. Giacometti, J. Buffet, E. Guttuso.

- El hiperrealismo o la idea de cnfundir el arte con el objeto real, como derivación del arte pop y contra la sequedad extrema del arte conceptual. Competencia con la fotografía, adopción de la mirada mecánica de la cámara, que permite adentarse en aspectos inéditos de la realidad o aislar a la imagen, como icono contemporáneo: R. Estes. C. Close, D. Hanson, J. de Andrea.

- El realismo social. El caso español, con Genovés, Canogar, Equipo Crónica. También se ha producido un hiperrealismo hispano, en clave lírica: Antonio López.

MINIMAL ART

Surge en U.S.A. a principios de los Sesenta., en el contexto difícil de apostar por la continuidad de la tradición geométrica americana o por el predominio del arte pop y las imágenes realistas en la cultura del museo. No obstante, minimal y pop comparten su interés por la naturaleza objetual del arte, la repetición de un motivo o la neutralidad social de la presentación. El minimal hereda el reduccionismo formal de Malevitch y Mondrian para conseguir objetos (no escultura ni pintura) con máximo nivel de abstracción, geometrismo estricto, simplicidad, claridad y acabado industrial. Este componente de literalidad (el objeto es el objeto) es lo que liga al minimal a las corrientes conceptuales posteriores, también empeñadas en una elaboración tautológica de la obra de arte. Se prefieren los objetos tridimensionales, que eliminan cualquier sensación de ilusionismo propia del plano pictórico. La principal consigna del minimalismo es “menos es más”. Se desnuda al objeto de todo lo accesorio, para tener un máximo de legibilidad y mínimo de retórica, con la mayor economía de medios posible.

La importancia del Minimal Art se debe también al hecho de que constituyó una de las vías de acceso al arte conceptual. La presentación de objetos como imagen parcial de un orden implica la reducción de la actividad del artista y el aumento de la del espectador, que debe completar la secuencia: un estímulo intelectual. También el ambinete o el espacio, más que el marco del cuadro, es objeto de nuevo interés. Otra herencia del Minimal es la importancia que se le concede a los aspectos teóricos de la actividad artística: arte como herramienta del conocimiento que interacciona con otros procesos de la mente humana. Finalmente, planteó una formalización radical del objeto artístico, desde su construcción matemática, su estrucrtura serial su construcción metódica y su acabado pulido. Desde los Sesenta emergen corrientes opuestas que valoran la desaparición de la estructura y la atención en los procesos de configuración del material: postminimalismos y arte povera.

Artistas principales: Sol Lewitt o la reglamentación sistemática del arte como cosa mental, con desprecio al proceso creador. Dan Flavin o el homenjae al constructivismo con los nuevos materiales tecnológicos, como la luz, en su fiunción de génesis del color. Sonnier o la caligrafía gestual del neón. Robert Morris y Donald Judd, en los límites del minimalismo, por su insistencia en el carácter tautológico del arte, la búqueda de un orden en el propio material (anti-form de las obras de fieltro de Morris) y el rechazo de los materiales tradicionales.

ART POVERA

Movimiento europeo de las décadas de 1960-70 que plantea a su modo, como el Minimal, el final o la crisis de las vanguardias.No es la forma, sino la nueva relación con los materiales, lo que inspira a este ismo surgido en Italia. Basa su estética en las relaciones entre el objeto y su configuración, haciendo hincapié en dos aspectos: los procedimientos, entendidos como proceso de fabricación y manipulación del material, y los materiales, analizando sus cualidades específicas. Contrariamente a los materiales industriales pulidos del Minimal americano se valora el material industrial en estado bruto y la materia natural. Los desechos son sólo algo circunstancial, pues de lo que se trata es de un reduccionismo lingüístico (cercano al minimal), empobreciendo los signos y reduciéndolos a arquetipos. Hay una carga importante de crítica hacia la cara consumista de la sociedad industrializada y la mercantilización del objeto artístico. Se valora el proceso más que la obra acabada. Y, en fin, se produce una simbiosis entre el conceptualismo del minimal y el fisicalismo del neodadá valorando la complejidad de los sencillo. Principales representantes: Pistoletto, Merz, Kounellis. En U.S.A., los artistas como R. Serra, R. Morris (sus fieltros) o E. Hesse, en los límites del minimalismo, presnetan pautas similares a los poveras europeos.

EL ARTE CONCEPTUAL Y SU AMPLIO HORIZONTE

El Minimal, como sistema de depuración económica y radical de la forma, había llegado al límite de sus investigaciones a mediados de los sesenta y conducido a la práctica artística a una situación de crisis. En este contexto se producirá una situación intelectualista, de valoración de los procesos cognoscitivos de la obra de arte. Obras concebidas en el estudio, pero ejecutadas en otro lugar, lo que evidencia alejamiento o desinterés por el objeto artístico y los materiales tradicionales: abandono del caballete y del cincel. Estas tendencias conducen a una desmaterialización de la obra de arte concebida como objeto: la utopía de un arte sin objeto, una obra basada exclusivamente en la idea que la ha generado, que funciona no sólo como definición del arte, sino como interrogación sobre su propia naturaleza.

En las actitudes conceptuales se dan la mano dos estrategias que viene de campos diferenets: el arte como idea y el arte como acción. De ahí dos formas de entenderlo: en sentido estricto, por su valoración de los conceptos y negación de lo material, o por su valoración de la materia, transformada en energía y movimiento del artista sobre el espacio real. Todas estas corrientes han dado lugar a una alternativa radical y polémica contra el arte del museo, por su naturaleza antiobjetual, su énfasis en lo intelectual, su desdén hacia las experiencias plásticas y el deleite de los sentidos, y su interés por nuevos objetos artísticos (fotografías -sólo así se explica el papel de la fotografía en los años 80-, documentos, planos, mapas, videos).

Hay una gran complejidad de manifestaciones y actitudes:

I.- Corrientes más interesadas en la acción y el espacio real:

- Happening y Fluxus: Unión entre arte y vida, arte y acción. El Happening surge en el contexto del arte neodadaísta de los años 50: A. Kaprow lleva al campo de la acción la operación objetual duchampiana. Desde los inicios de la vanguardia hay tendencias en este sentido, que valoran la autoconsicencia del valor específico del artista. Se destrona al objeto artístico de su tiránica presencia y se conduce al arte a un contacto más directo con la vida. Kaprow o J. Beuys no se esconden tras su obra, sino que sacan al artista a la escena.. También, el grupo japonés Gutai investiga sobre las relaciones entre pintura y acción. El público interviene activamente. Fluxus es un movimiento de recuperación del dadaísmo, entre 1958 y 1963. Combina música, teatro y artes plásticas y, a diferencia del happening, el espectador no actúa, sino que asiste a una actuación simbólica en sentido receptivo. Beuys y W. Vostell son los más destacados integrantes, con una conciencia crítica bastante radical. Happening y Fluxus son anteriores al desarrollo del arte conceptual, pero aportan a este movimiento el desintéres de la obra final, como desecho no conservable, y su plasmación en nuevos sistemas de documentación que, a la postre, se convierten en el objeto artístico original.

- Land Art y Arte Ambiental: El espacio natural como soporte de la obra, llevando a cabo una serie de manifestaciones o manipulaciones, con obras que adquieren dimensiones monumentales. Su presencia en las galerías se lleva a cabo mediante mecanismos de documentación. Algunas corrientes usan elementos naturales en el interior de la galería: earthworks, cercano al arte povera. Destacan M Heizer, R. Smithson, D Oppenheim, R. Long.

- Body Art: El artista usa su propio cuerpo, manipulado para generar mensajes estéticos. Trata temas como la violencia, la sexualidad, el exhibicionismo, la resistencia física. Ciertas diferencias entre la corriente analítica americana, que pone su acento en las posibilidades del cuerpo humano (C. Burden o D. Oppenheim) y la europea, centrada en la reelaboración de arquetipos junto a aspectos relativos al travestismo, el dandysmo o la sublimación del dolor (Gilbert & George, H. Nitsch). Otros artistas (R. Horn, K. Rinke) ponen el cuerpo en relación con objetos escultóricos que evocan recuerdos vividos. El Body Art, relacionado con el Happening de los 50, las perfomances, el teatro y la danza, a menudo se vuelve introspectivo e íntimo, rehuyendo el espacio abierto o acentuadno el carácter exhibicionista en un entorno privado.

- Process art o arte procesual. Pone el énfasis no en el objeto artístico, sino en el proceso de elaboración del mismo. Es una reflexión tautológica sobre el propio proceso de construcción de la obra de arte. R. Morris, H. Haacke.

II. Corrientes interesadas en el concepto o idea.

- Conceptual lingüístico y tautológico: Supresión del objeto artístico y prioridad casi absoluta de la idea sobre la realización. Énfasis en la investigación filosófica sobre la naturaleza de la obra de arte. Es una forma reduccionista que propone una identificación entre los mecanismos del arte y los del lenguaje. J. Kosuth, On Kawara, el grupo inglés Art & Language.

- Conceptual empírico-medial. Reivindica la relevancia alcanzada por la imagen y por la percepción como forma de conocimiento. Interesa la investigación sobre la fenomenología de la percepción la dimensión semiótica de la obra de artey los desarrollos de ésta en los diferentes medios de transmisión. Sol Lewitt, Dibbets, R. Long. Cercanos a esta corriente que plantea un análisis crítico de las imágenes de los medios de masas están el mail art o arte de correo, copy art o exploración del uso no convencional de la fotografía.

OPCIONES DE LOS AÑOS OCHENTA

Frente a las décadas anteriores, en los Ochenta se vive la idea de ruptura del vanguardismo en sentido de innovación. Frente a esta dinámica, movimientos como el posmodernismo hablan de la crisis de las vanguardias y reflejan una nueva forma de pensar que se niega a esa continua huida hacia adelante, a esa búsqueda apasionante de novedades, y que, en cambio, opta por una operación revisionista para agotar los filoes no totalmente explotados. Esta visión introspectiva es en definitiva un momento de reposo o de tregua. Frente al carácter generalista de movimientos anteriores, se plantea una producción basada en los criterios de diversidad y fragmentación, la especificidad del “genius loci”, el subjetivismo, el espectáculo local. Otro carácter propio de los ocehnta es la coexistencia pacífica de las tendencias: la sobras de pintura o escultura conviven con los nuevos medios de diseño, video, fotografúia, performance.: fin del exclusivismo y tendencia sectaria de las vanguardias. Ello esconde otro fenómeno: la revitalización del mercado artístico, que ya no sólo ansía artistas de posguerra, sino que invierte también especulativamente en jóvenes valores: arte de temporada o de moda. Varias tendencias tendencias:

- El redescubrimiento de la pintura pintura. En la primera mitad de la década, ante la progresiva desmaterialización del oficio artístico de experiencia anteriores. Tres centros fundamentales: la transvanguardia italiana, que se hunde en las actitudes de principios de siglo y en la explotación del mito mediterráneo (Chia, Cucchi, Clemente, Paladino); la Nueva Pintura Alemana, neoexpresionista, radical, individualista, que recupera las tendencias del grupo Die Brucke (Baselitz, Kiefer, Immendorf); La Nueva Pintura Neoyorkina, posmoderna, centrada en la tradición americana de principios de siglo (J. Schnabel, D. Salle, E. Fischl).

- El Arte de Frontera. Movimiento posmoderno, ubicado en la “frontera”, la indefinición, el límite, los territorios imprecisos entre la baja y alta cultura (high and low culture). Es un Pop diluido, que trabaja tan vulgarmente como se trabaja en los medios de masas y se imitan las imágenes urbanas como los grafitti (Basquiat, Cutrone o Haring). Hay también tendencias revisionistas del surrealismo, como en la obra de M. Kostabi o H. Schmalix.

- Anacronismo y “Pintura Culta”. Rememoración de la historia barroca y neclásica. El tema de las citas históricas no como elemento añadido, sino como centro y justificación de la obra. Es una tendencia hipermanierista. C. mariani o A. Abate.

- Nueva escultura inglesa. Vuelta a la escultura como objeto, a menudo cargado de humor y juegos visuales (escultura más visual que táctil, contra la esterilidad de las propuestas conceptuales y el academicismo de la escultura abstracta. A. Kapoor, T. Cragg, R. Wentworth.

- Pattern Painting o Neodecorativismo: Recuperación de la decoración, tan denostada por la vanguardia por su vacío de significación. Es la expresión más acabada de la vuelta a la pintura, del placer de pintar y del placer de ver pintura. A. Garutti, P. Halley.

- Nuevo Futurismo: continuación expresiva de objetos ligados al mundo de la tecnología, pero no con el optimismo utópico de los primeros futuristas, sino con ironía, distanciamiento y sentido lúdico: U. Postal, L. Palmieri.

- Apropiacionismo y Arte Débil. El artista no dice nada, no añade proposiciones. Fruto del colapso conceptual, parate del distanciamiento y la simulación, de la ausencia de creatividad, y manifiesta una profunda insatisfacción del artista: J. Koons, R. Gober, H. Steinbach. S. Levine. La idea de originalidad ha sido trasladada desde el objeto, que se presenta como no original, apropiado, a las intenciones del artista, que busca nuevo contexto en que poder expresarse.: neoconceptualismo. Precisamente, la relectura del arte radical del periodo de 1965-1975 es una de las claves principales del desarrollo del arte de los 90, en un momento de reflujo de la especulación de los mercados, de asentamiento del arte contemporáneo en la gran cantidad de museos fundados en la última década y de ampliación de la base social del arte contemporáneo que contribuye a generar la imagen moderna del arte como organizador del ocio sin renunciar a ninguna corriente, sino practicando el entrecruzamiento de tendencias.