lunes, 15 de octubre de 2007

Jenny Holzer

JENNY HOLZER: Texto y escultura
Yolanda Herranz

Jenny Holzer nace el 29 de Julio de 1950 en Gallípolis, Ohio, Estados Unidos. Es una persona culta con una sólida formación intelectual, además de una artista de referencia fundamental en el contexto del arte contemporáneo.Se formó en la Escuela Superior de Lancaster, Ohio y se graduó en la Pine Crest Preparatory School de Florida. En 1968 se matriculó en la Universidad de Duke en el programa de Artes Libres y más tarde, en 1972, en la Universidad de Chicago. Completó su estudios en Bellas Artes en la Universidad de Ohio y en 1975 realiza un Master de Bellas Artes en Rhode Island School of Design.

Comenzó siendo pintora abstracta y siguiendo los pasos de Morris Louis y Mark Rothko, hizo su última incursión en la pintura en el 75 con una instalación en la que pinta todo su estudio de azul. En 1977 se traslada a Nueva York para participar en el Programa de Estudios Independientes del Museo Whitney. Y es en este momento cuando da comienzo la serie "Truisms" en la que el texto constituye su material artístico fundamental y es, precisamente, esta serie la que interviene en la instalación propuesta para nuestra ciudad.

Podemos definir a Holzer como una enviadora de mensajes en los que se plantean las preguntas y respuestas, propias, del espectador-lector. Su trabajo se desarrolla en series de obras agrupadas bajo un título común que refleja y sintetiza la problemática analizada. Además de "Truisms" (banalidades) de 1977 al 79 destacamos, en su producción, otras series de interés como "Inflamatory Essays" (ensayos inflamatorios) de 1979 al 82, "Living" (viviendo) de 1980 al 82, "Survival" (sobreviviendo) de 1983 al 85, "Under a Rock" (debajo de una roca) de 1985 al 87, "Laments" (lamentos) de 1987 al 1989. "Mother and Child" (madre y niño) de 1987 al al 1989, "War" (guerra) de 1987 al 1989 y "Lustmord" (asesinato con violación) de 1993 al 1994. Esta artista quiso, desde el principio, salir con su obra a la calle: a ese espacio que es más del público que del Arte y, con una sola frase o a través de una extensa columna de ellas, expone, habitualmente, un abanico de opiniones que evidencian la diversidad y la contradicción de nuestra sociedad moderna.

Jenny Holzer es una de las artistas actuales con más proyección internacional. Ha expuesto desde finales de los 70, tanto de forma individual como colectivamente, en diferentes lugares de Estados Unidos, Europa, Japón y Australia. Mencionaremos de forma más significativa las exposiciones en las que ha representado a su país: La Documenta VIII de Kassel (Alemania) en 1982, en la XLIV Bienal de Venecia (Italia) en 1990 que son dos de los eventos artísticos más importantes de Europa. Sus exposiciones individuales en 1989 en el Museo Salomón R. Guggenheim y la Día Art Fundación y en 1994 en la Galería Barbara Gladstone, las tres en Nueva York. Entre las exposiciones colectivas citaremos especialmente las realizadas en el Museo Nacional de Arte Moderno en el Centro Georges Pompidou de París en 1987, la del Museo Whitney en 1994 y las del Museo de Arte Moderno en 1990 y 1997, ambos en Nueva York y las realizadas en nuestro país en 1986 y 1998 en el Centro Cultural de la Fundación La Caixa en Barcelona.

Entre las instalaciones permanentes que ha realizado para los museos más importantes del mundo, destacaremos la que podemos ver, también en nuestro país, desde 1997 en el Museo Guggengeim de Bilbao.


Para el paseo central de la Isla de Esculturas en la Xunqueira, Holzer ha proyectado una instalación de ocho bancos de granito gris en los que se pueden leer 96 frases que pertenecen a la serie "Truisms" (banalidades-perogrulladas). Este término procede de la palabra inglesa "True" que viene a significar algo parecido a verdades esenciales. Los textos, traducidos al español por expreso deseo de la artista, están dispuestos por orden alfabético en un total de doce frases por cada banco.

Las superficies de asiento están horadadas con una tipografía en mayúsculas que semeja la Capital Romana. Las columnas de aforismos cotidianos, cortos en extensión aunque intensos de significado, no tienen como objetivo el exponer una idea sino interrogar al paseante.

Las piezas de piedra que integran el conjunto definen una línea de doscientos metros que discurre paralela a dos cauces (el río y un canal) y entre dos caminos (un pequeño sendero redibujado de pisadas anónimas y el paseo a orillas del Lérez).

Este espacio de pensamiento convoca trtes espacios y tres tiempos de mirada: el peatonal (relación social-interpersonal) el paseo; el fluvial (natural) el río; el circulatorio (vial) la carretera.

Si nos sentamos en el banco mirando en la dirección contraria podemos descubrir otros tres espacios, tres tiempos y tres miradas distintas de las anteriores: el peatonal (individual-unipersonal) el sendero; el fluvial (construido) el canal; el circulatorio (universitario) las facultades.

Una línea frontera de nadie y de todos, espacio de descanso entre dos pares de vías en movimiento: dos de discurrir fluvial (el río y el canal); dos de transitar (el paseo y el sendero).

La hilera de bancos constituye un espacio de reflexión entre dos pares de territorios: dos naturales (la vegetación y el agua); dos urbanos (la carretera y el campus).

Las 96 sentencias grabadas sobre los bancos acentúan lo cotidiano, manteniendo como tema de fondo las relaciones humanas entre individuos. Las frases columnadas, están aparentemente inconexas, aunque, su conjunción provoca diferentes niveles de sentidos, en cierta manera ambiguos, que se van concretando cuando el lector los particulariza relacionándolos con sus propias opiniones y vivencias. Esto es, configuran una atmósfera: definición indefinida de esas certidumbres actuales. Estas oraciones operan como clave para la reflexión, como interrogantes sobre lo que nos rodea.

Como es habitual, tampoco en estos textos, Holzer nos deja oír su opinión. No personaliza el mensaje, sino que sustituye su voz por la nuestra porque no le interesa una respuesta condicionada: aquí expone un conjunto amplio de opiniones con las que intenta llegar al mayor número posible de personas. Y lanza esas opiniones al público-lector para que éste entre en juego. En sus mensajes está presente las preocupación por el hombre en sí mismos, sobre todo en sus conflictivas relaciones con los otros hombres y toemendo siempre, como marco de referencia -en ambos casos- nuestro hoy sociasl.

Como aseguraba Holzer al ser entrevistada por J. Siegel, sus propósitos en la serie "Truisms" eran: "Yo trataba de mostrar que las verdades tal como son experimentadas por los individuos son válidas. Quería dar el mismo peso en sus posibilidades a cada afirmación".

La vida no imita al arte

Jenny Holzer (1950, Gallipolis, Ohio, USA)

Truisms
"Yo trataba de mostrar que las verdades tal como son experimentadas por los individuos son válidas. Quería dar el mismo peso en sus posibilidades a cada afirmación".

Eso dijo esta artista norteamericana en una entrevista hablando de la serie Truisms (Tópicos). Y es que la obra de Jenny Holzer no nos da respuestas, plantea inquietantes interrogantes que tienen múltiples respuestas posibles, tantas como espectadores-lectores, en función de las opiniones y vivencias de cada uno de nosotros.

La brevedad de unos mensajes cortos en extensión ocultan, sin embargo significados profundos, no con la intención de poner de manifiesto una idea concreta, sino que se plantean como una suerte de interrogatorio que obliga al espectador a pararse, leer, comprender y reflexionar incluso en la propia calle, ya que Holzer utiliza edificios y otros elementos urbanos (bancos, fuentes, espacios publicitarios…), para proyectar sus mensajes, para lanzarnos una carga de profundidad directa a nuestro intelecto y a nuestra conciencia.

Los temas que toca Holzer (la primera mujer en representar a los Estados Unidos en la Bienal de Venecia en 1990), entran de lleno en temas tabúes en las sociedades occidentales como son el sexo, la violencia, el amor, la guerra y la muerte. Después de pasar una etapa como pintora abstracta influida por gente como Morris Louis y Mark Rothko, en 1977, coincidiendo con su traslado a Nueva York, inicia su fase como artista conceptual con la serie Truisms, estampando sus frases en camisetas y carteles que distribuyó por la ciudad, en unos principios en los que todavía no se consideraba como una artista sino como una activista política.

El punto de inflexión en su carrera llegaría en 1982, cuando sus frases aparecieron en Times Square utilizando como soporte una pantalla electrónica en la que aparecían frases como Protect me from I want (Protégeme de lo que quiero), Abuse of power comes as no surprise (El abuso de poder no llega de sorpresa), Absolute submission can be a form of freedom (La sumisión total puede ser una forma de libertad).

En 1993, con la guerra de Bosnia en pleno apogeo, la portada de la revista del periódico alemán Süddeutsche Zeitung publicó un mensaje de Holzer en el que se mezclaba la tinta con la sangre de mujeres bosnias que decía: Donde mueren mujeres, estoy totalmente alerta. La consecuencia fue un escándalo de grandes dimensiones. Con este trabajo y con la serie de fotografías recogidas bajo el título Sex Murder (1993-1994), con frases escritas directamente sobre la piel de mujeres, la artista quiso llamar la atención sobre las violaciones y vejaciones de todo tipo que estaban sufriendo las mujeres en Bosnia.

Mensajes de una gran potencia emocional, que han evolucionado desde una voz anónima hacia un contenido absolutamente personal, de autor reconocido, que pone en solfa y critica con enorme dureza las ideas preconcebidas que se manejan en un entorno acrítico, lanzando llamadas casi desesperadas, sinceras y sobrecogedoras a una adormecida conciencia social necesitada de mazazos de estas características para salir del letargo.

De su obra se ha dicho, y me parece una definición más que acertada, que la “palabra adquiere nuevos significados, el texto es revalorizado y replanteado como un elemento estético más: la literatura se vuelve visual y el arte plástico se vuelve discurso.”

“Han sido las mujeres quienes han hecho el arte más desafiante en la última década. Desde el punto de vista psicológico, su trabajo es mucho más extremo que el de los hombres” (Jenny Holzer)


2 comentarios:

Epeira dijo...

Buenas ideas. ¡Felicitaciones!
Cuando la obra literaria se hace visual se hace arte plástica, y si hay fondo músical..... Por ejemplo:
http://www.freewebs.com/aforismos/COTIDIANOS.html
Cordiales saludos.

Alfredo dijo...

Hola. Soy el autor del blog la vida no imita al arte, y quería darte las gracias por haber reproducido mi artículo en este blog.

Gracias y un saludo cordial.