lunes, 8 de octubre de 2007

Joseph Beuys

Galeria Barcelona.

Joseph Beuys nace el 12 de Mayo de 1921 en el seno de una familia, de origen holandés, de marcada religión católica. Siendo el aún niño, deja su Krefeld natal para trasladarse a Rindern, cerca de Kleve, donde su padre abre en 1930 un negocio de harina y forrajes. Muy pronto dejará notar su espíritu inquieto en la escuela, donde descubrirá las Ciencias Naturales y la Música, disciplinas que le acompañarán toda la vida.

En 1938 salva de una quema de libros un catálogo con reproducciones de esculturas de Wilhelm Lehmbruck. Este descubrimiento le marcó profundamente, al tocar éste una situación límite del concepto estético, como reconociera el propio Beuys cuando con 65 años, gravemente enfermo y ya mundialmente famoso, encontró palabras conmovedoras para su "maestro" Lehmbruck, con ocasión de la concesión del premio, con el mismo nombre, de la ciudad de Duisburg. Pero sin duda la figura que más le influencia es Rudolf Steiner y su antroposofía, teoría que planteará a Beuys nuevas concepciones, siendo éstas el embrión de su "concepto ampliado del arte". Un año antes de terminar el bachillerato se escapa con un pequeño circo ambulante que pasaba por su ciudad.

En 1940, finalizado el bachillerato y cuando pretendía estudiar medicina, es llamado a filas y destinado a la Luftwaffe, donde aprende radiotelegrafía y el manejo de aviones de bombardeo. La guerra permite al joven Beuys afianzar sus conocimientos filosóficos y científico gracias a Heinz Sielmann, un superior que comparte sus mismas aficiones intelectuales.

En el invierno de 1943, durante el ataque a una base rusa en Crimea, su Stuka es abatido, sufriendo graves heridas. Queda inconsciente y, según su autobiografía, lo recogen un grupo de tártaros nómadas, salvándolo de una muerte segura. Lo curan con remedios caseros, ungen sus heridas con grasa animal y lo envuelven en fieltro para que esté caliente; estos elementos se convertirán en sus materiales escultóricos esenciales. Finalmente, es trasladado a un hospital de campaña alemán. Vuelve al frente, herido otra vez, condecorado, degradado por su carácter y apresado por los ingleses en 1945. Llega a casa un año después.

Este mismo año conoce a Hans y Joseph Van der Grinten, con quienes entablará una profunda amistad. Estos hermanos, hijos de campesinos, serán mucho más que meros coleccionistas, pues teorizarán sobre su obra y aportarán una gran ayuda, tanto moral como económica, al artista en los momentos difíciles.

En 1947 inicia sus estudios en la Staatliche Kunstakademie de Düsseldorf. En el siguiente curso, se incorpora a las clases de Ewald Mataré, que retorna a la academia tras su expulsión en 1933, quién ya percibe la sensibilidad del alumno, así como la especial motivación. Mataré daba gran importancia al saber artesanal, donde Beuys destaca gracias a su habilidad, mostrando un nivel superior a los demás.

El profesor empezará a pedir la colaboración del alumno Beuys para sus muchos encargos, generalmente eclesiásticos, que él solo no puede cubrir, debido a la fuerte demanda que ha ocasionado la guerra. Estos trabajos continuarán cuando acabe los estudios en la academia, donde dispone de un estudio gracias a la influencia de Mataré.

Esta época será muy enriquecedora. Principalmente, lee a Joyce, Goethe y Leonardo; a éste último, con quién comparte la ambición por ampliar continuamente su horizonte intelectual, lo estudiará profundamente. Empieza a perfilar ya lo que será su "concepto ampliado del arte", donde pesa la gran influencia de Steiner y su antroposofía, que se podría resumir en: Igualdad ante el derecho, fraternidad en la economía y libertad del espíritu. Steiner aboga por la triple división de la estructura del estado en tres sistemas (espiritual, político y económico); quiere quebrantar la omnipotencia del Estado para sanar la vida social.

En 1953, en casa de sus amigos Van der Grinten, expone por primera vez sus obras, entre ellas su famoso retrato de Leonardo "Giocondologia", fruto de su estudio sobre el genio renacentista. Esto será el inicio de las muchas exposiciones que organizarán estos hermanos posteriormente.

Fruto de sus privaciones materiales, no haber alcanzado aún el éxito artístico pese a intentarlo reiteradamente, y el hallarse físicamente destrozado por la guerra, Beuys tiene un estado de ánimo lamentable. Este se agrava en la Navidad de 1954, cuando su novia le devuelve el anillo de compromiso; sufre un shock y cae en una grave depresión. Vagabundea por varias clínicas psiquiátricas y acaba en la granja de los Van der Grinten donde gracias a la ayuda de la madre, sale de dos años de absoluta dejadez física y moral. Empieza un nuevo noviazgo con Eva Wurmbach, hija de un conocido zoólogo, que acabará en septiembre de 1959, en boda.

En 1961 es elegido catedrático de escultura monumental en la Academia Nacional de Arte de Düsseldorf, pese a la oposición de Mataré, su antiguo maestro, quién ya consiguió una vez abortar el nombramiento. Joseph Beuys es un profesor carismático, extraordinario, de plena dedicación y seductoriamente fascinante. La enseñanza era un elemento central de su teoría artística, donde busca desarrollar un concepto del arte antropológico, que abarque todos los medios de expresión humanos. Sus clases eran muy comunicativas, dando gran importancia, como Mataré, a la destreza artesanal, habilidad que poseía de forma extraordinaria.

En 1962, empieza su actividad en Fluxus, movimiento neodadaista cuyo objetivo era configurar de forma fluida los límites entre las artes. Al año siguiente llegarán las acciones; con carácter de representación, los artistas actúan sobre un escenario ante el público, al contrario de los happenings, donde es éste el protagonista. Sin duda, Beuys encontró en Fluxus la base artística adecuada. Había superado la gran crisis de su vida y en aquellos años ya se había ocupado firmemente en formular sus ideas específicas en cuanto al arte y la creatividad.

El 2 y 3 de febrero de 1963 organiza el primer concierto de Fluxus en la academia de Bellas Artes de Düsseldorf, "Festum Fluxorum Fluxus". En la primera velada realizó una "Composición para dos músicos"; en la siguiente, la "Sinfonía Siberiana, primer tiempo". Aquí hace aparecer por primera vez una liebre muerta. La violencia de su interpretación dejó a muchos espectadores mudos de sorpresa; era evidente que quería el shock desde el principio, para poner en marcha un proceso creativo.

El 20 de Julio de 1964 se hallaba en Aquisgrán, representando una acción, enmarcada dentro del "Festival del Nuevo Arte", de pronto un estudiante exaltado propina a Beuys un puñetazo en la nariz, la cual empieza a sangrar. La agresión se ve transformada en un acontecimiento profético/religioso, cuando el artista alza una cruz, y saluda mientras su nariz gotea sangre. En diciembre tiene lugar la representación de "el Jefe", donde permanece envuelto en fieltro durante varias horas.

El siguiente año se representa la acción "Y en nosotros... entre nosotros... tierra abajo", pasando 24 horas dentro de una pequeña caja de naranjas. Durante la inauguración de la exposición "Beuys... cualquier soga" en la galería Schmela de Düsseldorf, explica los cuadros a una liebre muerta. En sus acciones confronta entre sí prácticas religiosas, artísticas, sociales, científicas, rituales, curativas, mitológicas y políticas.

En el verano de 1966, viaja por España con el artista danés Per Kirkeby. Visita Manresa, donde estuviera San Ignacio de Loyola escribiendo sus "Ejercicios espirituales", donde Beuys encuentra algo así como un modelo para su propio proceder artístico. En este viaje sufre un colapso del que se recupera a las puertas de la muerte. El 15 de diciembre del mismo año, representa en Düsseldorf "Manresa", acción sobre el contacto místico con San Ignacio de Loyola durante su estancia en la ciudad catalana del mismo nombre.

En 1967 se organiza en el museo de la ciudad de Mönchengladbach "Proceso paralelo 1", la primera presentación retrospectiva de la obra de Joseph Beuys. Los trabajos expuestos pasan a ser propiedad del coleccionista Karl Ströher, a condición del artista que sean accesibles al público. En la actualidad, podemos encontrarlo en el Landesmuseum de Darmstadt, siendo la más completa colección de su trabajo, y un conjunto donde el artista trabajará a lo largo de dieciocho años. Funda el Partido Alemán de los Estudiantes (para Beuys cada ser humano es un estudiante); este es el comienzo de su actividad política, denominada por el artista "escultura social".

En 1968 se realiza en el Stedelijk van Abbe Museum de Eindhoven la primera gran exposición retrospectiva de Joseph Beuys. De este año destacan sus acciones "Bastón de Eurasia", "Intento liberarte (hacerte libre)" y "Ifigenia/Tito Andrónico". Primeras fricciones con el claustro de profesores de la academia donde imparte multitudinarias clases.

Su actividad política no cesa y en 1970 funda en Düsseldorf la "Organización de electores, libre plesbicito". Al año siguiente lidera la ocupación de la secretaría de la Academia de Bellas Artes de Düsseldorf, realizada por él mismo y 17 estudiantes, en contra de la aplicación de numerus clausus. Realiza varias acciones "Voglio vedere le mie montagne", "Acción pantano", "Unidad de aislamiento", "Superad de una vez la dictadura de los partidos" y "Celtic", siendo ésta última la más destacada.

En 1972 monta en la Documenta V de Kassel la "Oficina permanente política de la Organización para la democracia directa a través del plebiscito. Discusión durante 100 días". Se presenta en Roma "Arena", exposición formada por varios paneles donde se recoge material fotográfico sobre su trayectoria artística.

En Octubre de este año tiene lugar la segunda ocupación de la secretaría de Bellas Artes de Düsseldorf, que acaba con intervención de la policía. Beuys es destituido como profesor, acusado de violación de domicilio. El apoyo internacional de intelectuales no tarda en llegar, pero el resultado depende de la justicia alemana.

La expulsión le permite realizar al año siguiente, varias conferencias en diversas escuelas de Bellas Artes americanas, realizando en Chicago la acción "Dillinger, he was the gangster's gangster", donde recrea su muerte a manos de la policía. Más tarde, en 1974, tendrá lugar una de sus acciones más conocidas, "Coyote, I like America and America likes Me", donde habita durante cuatro días con un coyote en la sala de una galería de Nueva York.

Este mismo año tiene lugar la fundación de la "Universidad Libre Internacional" por el propio Beuys y el premio Nobel de literatura Heinrich Böll. Se trata de una universidad sin sede, donde se ponen en práctica las ideas pedagógicas del artista, ocupando la creatividad un lugar privilegiado como ciencia de la libertad; cada hombre es un artista, con facultades creativas que deben ser perfeccionadas y reconocidas. Presenta textos escritos con sus teorías sobre los conceptos de arte y vida, así como la interrelación que debe haber entre ambos. Se presenta en el Museum of Modern Art de Oxford la colección titulada "Secret Block", con obras que abarcaban 35 años de producción artística, y que pertenecían aún al propio artista.

En enero de 1975 viaja a Kenia durante 15 días en compañía del fotógrafo Charles Wilp. Sufre su segundo infarto, que la causa una larga convalecencia. Su cuerpo está debilitado por las lesiones, le atormentan trozos de metralla, y le extirpan quirúrgicamente el bazo y el riñón. Encuentra un terreno en las proximidades de Limburg, Holanda, donde trabaja en, y con naturaleza, que tanto le regenera.

En 1976 tienen lugar dos de sus instalaciones más importantes, "Muestra tu herida", repleta de melancolía y continuas alusiones al sufrimiento y a la muerte, y "Parada de tranvía", presentada en la Bienal de Venecia, donde el artista recrea momentos de su juventud.

Durante el transcurso de la Documenta VI, en 1977, Beuys presenta su "Bomba de miel en el lugar de trabajo", donde, a través de tubos de plexiglas, varios hectolitros de miel de abejas es movida desde el sótano hasta el desván por dos motores envueltos en grasa.

En abril de 1978 la Magistratura de Trabajo de Kassel declara ilegal el cese como catedrático de la Academia de Bellas Artes de Düsseldorf, reintegrándose de nuevo, y rechazando una buena plaza en Viena.

En 1979 muestra en la Bienal de Sao Paulo el "Fondo V". Se presenta como candidato de los Verdes al Parlamento Europeo. El Guggenheim Museum de Nueva York organiza una gran exposición retrospectiva sobre su obra.

Un año después participa en al Bienal de Venecia instalando "Espacio El Capital, 1970-1977", ulterior versión del montaje presentado en Düsseldorf dos años ante; al mismo tiempo, Andy Warhol expone sus retratos de Beuys. Es nombrado miembro de la Real Academia de Bellas Artes de Estocolmo.

Durante la Documenta VII de Kassel, el año 1982, Beuys realiza "Transformación" y "7.000 Robles", proyecto de gran éxito, donde trataba de plantar 7.000 árboles en Kassel, con una columna de basalto erigida al lado de cada uno. La muerte le impidió acabar esta acción, con una duración de cinco años, pero toda una multitud de seguidores se encargó de hacerlo, siendo la mayoría donaciones a la ciudad. Para una exposición en el Martin Gropius Bau en Berlín, instala "Taller". Políticamente, participa en Hagen en un congreso de los Verdes y conversa con el Dalai-Lama en Bonn.

De 1983 es "El fin del siglo XX", en el marco de una antológica presentada en la Galería Schmela de Düsseldorf, expuesta luego en Viena. También instaló "Bajo los huesos se cuenta. Espacio de dolor", asfixiante habitación de plomo.

El siguiente año instala la escultura "Olivestones" en el Castello di Rivoli, en Turín. En Londres hace "Plight", una habitación de fieltro con un piano en su interior. Exposiciones en Tokio y Tübingen entre otras ciudades.

El mes de octubre de 1985 expone una selección de obras sobre papel en la Fundación Caja de Pensiones de Madrid, asistiendo personalmente. Continua la acción "7.000 Robles" e instala en el Centro Pompidou de París las obra "Fondo VII/2" e "Infiltración homogénea para piano de cola". El 23 de diciembre se inaugura en el Museo di Capodimonte de Nápoles la instalación "Palazzo Regale", donde recoge objetos procedentes de diferentes acciones e instalaciones anteriores.

El 12 de enero de 1986 recibe el premio Wilhelm Lehmbruck en la ciudad de Duisburg, donde expresa su gratitud hacia el escultor que más le influenció. Días más tarde, el 23 de enero, fallece en Düsseldorf a consecuencia de un fallo cardíaco. En mayo son arrojadas sus cenizas al Mar del Norte, dentro de tres vasijas de bronce procedentes de una excavación griega, y halladas repletas de miel.

Diez años sin Joseph Beuys

José Jiménez

«Mi objetivo: el caos beneficioso» que prepara «el camino a una creación futura». Las palabras de Joseph Beuys acerca de una «acción» en la que manipuló un piano, en 1964, son una buena síntesis de su aportación al arte de nuestro tiempo.

La imagen de un artista controvertido. Diferente. Su figura espigada. El sombrero. El chaleco. El traje de fieltro. Activista intelectual y político.

Para algunos, uno de los artistas más importantes del siglo. Para otros, un farsante. Todavía están cercanas algunas indignadas reacciones ante la excelente retrospectiva que pudo verse en 1994 en el Reina Sofía.

¿Por qué molesta tanto Joseph Beuys? El sentido de su trabajo cuestiona algunos de los componentes centrales de la concepción habitual del arte. En particular, la preeminencia de «la obra» y el pretendido carácter «diferente» de la tarea de los artistas.

El horizonte de Beuys brota del romanticismo y el idealismo alemanes. Confluye con el vitalismo de las posiciones neodadaístas y del movimiento Fluxus. Y se articula con un intenso espiritualismo de raigambre católica.

Una idea ampliada. A lo largo de su itinerario, Beuys pretendió acabar con la idea del arte como una práctica aislada y configurar una idea «ampliada» de la actividad artística. Se trataba de implicar al «cuerpo social» en su conjunto, de dar paso, a través del arte, a una teoría antropológica de la creatividad.

En las propuestas de Beuys alienta el espíritu vanguardista que intenta identificar arte y vida, y proclamar que todo ser humano es depositario de una fuerza creativa. Para Beuys, esa fuerza creativa universal se revela en el trabajo. Y, por tanto, la tarea del artista no es, en su raíz, distinta de la de los no artistas.

La consecuencia más importante de estas concepciones en el desplazamiento del centro de interés creativo. Beuys no buscaba producir objetos, «obras», sino acciones. Este es, probablemente, el punto central de los equívocos que produjo su exposición en Madrid.

Los objetos de Beuys no son «autónomos»: forman parte de un circuito comunicativo que se despliega en las acciones en que son utilizados. Y después se convierten en signos, o «documentos» según la expresión del propio Beuys, depositarios de la memoria de dichas acciones.

Estamos hablando de teatralidad: Beuys actuando y gesticulando ante un auditorio, que interviene y participa, que reacciona positiva o negativamente.

Una teatralidad que permite advertir el trasfondo ritual de las artes. Beuys actuaba como inductor para intentar despertar la energía espiritual, más o menos adormecida, que alienta en el ser humano.

Su función se acercaba a la del sacerdote. O, de un modo más preciso, a la del chamán, con quien aceptaba con gusto ser comparado. Mientras que siempre mantuvo una actitud crítica ante el clericalismo.

El despliegue de las acciones de Beuys estaba, además, ligado al establecimiento de un sistema preciso de referentes poéticos.

A la utilización de un inventario de materiales: fieltro, cobre, madera, azufre, miel, grasa, hueso, etc., en los que se cifran la vitalidad y energía de la naturaleza.

Y de un conjunto de símbolos: la liebre y el coyote, o el piano y la rueda, entre otros. Los animales como encarnación de la amistad y compañía con los hombres, que los convierten incluso en víctimas propiciatorias en los sacrificios. Y los objetos artificiales como muestras de la actividad transformadora y dinámica de los seres humanos.

Entre todos esos elementos se establecen ciclos de comunicación y correspondencia, lo mismo que en el despliegue de los ciclos vitales.

Joseph Beuys a los diez años de su muerte. Su figura sigue transmitiendo un importante impulso estético y moral. Es un grito espiritualista de rebelión frente a los desvíos materialistas del arte.

Energías sagradas. Una llamada a hacer de la actividad artística un vehículo que permita invocar y alcanzar las energías sagradas, ancestrales, de la naturaleza y de todo lo viviente. Recuperarlas de su vulneración y olvido en las modernas sociedades tecnológicas.

Es la reivindicación, en clave utópica, de un futuro mejor, entrevisto en algunas dimensiones antropológicas fundamentales en las culturas tradicionales, pero hoy olvidadas.

Joseph Beuys a los diez años de su muerte. ¿Qué es lo más importante de su trayectoria como artista? El mismo. Su voluntad intempestiva, anacrónica. Su itinerario individual y su eco social. La memoria de sus acciones, escritos y objetos. Como cualquier otro ser humano.

La miel y el oro en Joseph Beuys

Carlos Luis Fallas

Durante tres días Joseph Beuys convive con un coyote en la galería Block de Nueva York. Beuys arriba en avión al aeropuerto de la ciudad norteamericana y, desde allí, se traslada directamente a la galería, totalmente envuelto en fieltro, sin poder observar nada de lo que lo rodea. Son tiempos de la guerra de Vietnam. El artista alemán no desea pisar suelo de Estados Unidos como una expresión de su repudio a la política belicista de la Casa Blanca. Una vez en la galería, Beuys cohabita con el coyote en un recinto aislado por una malla metálica. Allí, envuelto en fieltro, con guantes y un bastón, recorre las páginas de un periódico que se extiende por el suelo. Mediante el desplegado papel, se constituye un espacio común de observación recíproca entre el artista y el animal. Luego de las tres jornadas de un latir compartido con el ser del bosque y los aullidos, Beuys regresa a Alemania arrebujado de vuelta en fieltro, tal como había llegado. Durante su visita al suelo americano, no percibe edificios, veloces enjambres humanos, o atildados curadores y críticos de arte. Su único acontecer es la comunicación con la radiación libre de la vida que aúlla misteriosa.

La apertura de lo animal hacia la trascendencia sagrada o divina adquiere aquí una condición secundaria. El coyote le habla aquí al artista sobre la violenta colisión de culturas. Beuys afirma que el ser de los aullidos representa "el punto neurálgico psicológico del sistema de las energías americanas: el trauma del conflicto americano con el indio". Convivir con el animal aquí no es salida de la civilización hacia un manantial de vida universal; aquí, lo animal le otorga al artista y, por extensión al hombre, un raro poder: el de atravesar mediante una acción simbólica el vacío íntimo de una cultura para llegar hasta su fondo de angustia y opresión. La teoría crítica atraviesa la sociedad capitalista mediante el concepto y una mirada distante. Pero el artista traspasa desde dentro la desolación que el teórico crítico observa siempre desde una prudente distancia.

Durante tres días, Beuys hurga, ausculta, camina sobre la culpabilidad reprimida de la civilización norteamericana. Culpabilidad surgida de la matanza injustificable del indio. El indio debía ser exterminado no tanto para arrebatarle sus tierras, sino por su experiencia más amplia de la libertad. El indio vivía tan libre como el coyote o el búfalo. Por eso, oprimir o exterminar al indígena fue un despedazar la propia bandera de la libertad que la sociedad norteamericana decía representar. La angustia de esta contradicción se retuerce en el fondo oscuro del alma colectiva del país del Norte. Mediante el coyote-guía, el artista atraviesa un presente de máscaras y arriba al trauma que nació del exterminio de la libertad india. La convivencia con el animal de los aullidos es así escena simbólica para atravesar la intimidad de una cultura y regresar a su trasfondo de trauma y contradicción.

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